En los tiempos que corren se están acelerando los procesos de cambio. Esto puede dar lugar con mayor facilidad a la existencia de discriminaciones de conjuntos de la sociedad respecto al disfrute de algunos de esos cambios. Está pasando exactamente con las “Nuevas Tecnologías”.
Con todo lo ambiguo y amplio que es el término, porque la técnica y la tecnología invaden hoy de muy distintas formas nuestra vida, y hay novedades mecánicas, de transporte, de investigación, aplicaciones biológicas, químicas y médicas, etc. Que realmente son nuevas y tienen componentes Tecnológicos. Sin embargo, parece que cuando se habla de Nuevas Tecnologías se aplica más generalmente el término al campo de la Comunicación y la Información, es decir, los conocimientos, aplicaciones y relaciones que constituyen lo que hemos dado en llamar Sociedad de la Información.
Es verdad que en otros campos es fácil sentirse fuera de lugar, como si solo pudieran utilizar las aplicaciones los expertos, quienes trabajan en esos campos concretos. En cambio las tecnologías que se utilizan en la Sociedad de la Información están al alcance de todos.
Cierto que hay una parte que es solo para los expertos, pero podríamos decir que es la trastienda, el interior de esas tecnologías. La aplicación diaria nos puede ser útil a todos.
Nos centraremos en Nuevas Tecnologías directamente relacionadas con la Sociedad de la Información.Aun acotando el campo de esta forma necesitaríamos, horas y días para hablar de todo: telefonía convencional, telefonía móvil, contestadores, fax, radio, televisión, GPS, videos, DVD, cámaras digitales, agendas electrónicas, grabadoras, reproductoras, mp3, …. ¡Ah! Y los ordenadores, con la informática en general, el acceso a internet y el correo electrónico.
Todos hemos ido aprendiendo a usar estas herramientas del mundo de la comunicación y la información. En algunas, como el teléfono, ya somos unos verdaderos expertos, y tomamos conciencia de ello cuando llega la factura del servicio. Pero el uso de otras nos está costando más. ¿Por qué? Simplemente porque en algunos casos llevamos poco tiempo relacionados con ellas y en otros porque han irrumpido en nuestro ambiente fuera de tiempo o situación.
Alfabetización Digital
Cuando los niños empiezan a tener contacto con el conocimiento, cuando se les prepara para relacionarse con él, se les dan las herramientas para que sea fluida esa relación con las fuentes del conocimiento. Aprenden el alfabeto, los elementos gracias a los que interpretan lo que está escrito. Los que tenemos la suerte de ser padres y abuelos recordamos la emoción que sentimos la primera vez que nuestros hijos y después nuestros nietos nos leyeron algo. Era un paso de gigante en su formación; habían abierto la puerta de acceso al conocimiento.
Ese proceso de “alfabetización” lo hemos generalizado y también hablamos de alfabetización digital, cuando damos los primeros pasos de acercamiento al conocimiento almacenado en forma digital. Las letras y números que manejamos son los mismos, pero la forma en que guardamos la información y el conocimiento que encierran juntos es muy diferente.
Y hemos oído mucho este término, que hay que abrir las posibilidades para que todos los niveles de la sociedad, todos los grupos de la misma, tengan la posibilidad de entrar en este proceso para que al final todos, sin excepción, sin discriminación de ningún tipo podamos disfrutar de las maravillas de acceder al conocimiento y a la información almacenada en forma digital; de lo sensacional y fácil que es tener acceso a esa información, esté donde esté, ya sea en la biblioteca de al lado de nuestra casa, en San Francisco en los Estados Unidos de América o en Australia, en las antípodas..
Pero ¿realmente se están ofreciendo los medios para convertir en realidad todas esas frases, todos esos mensajes?. Y, por otra parte, aceptando que eso es maravilloso ¿tenemos todos realmente interés en acceder a todo ese mundo de información y conocimiento?
